Fue la CXIX Asamblea Plenaria de Obispos, cuatro días de reunión en la sede mexiquense de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Cuautitlán Izcalli, donde analizaron, debatieron, reflexionaron situación de las familias mexicanas, procesos de paz en nuestros pueblos y temas de interés nacional.
En sus intervenciones, fuerte se escuchó en el auditorio de la Casa Lago, la opinión de ellos, hay que reconocerles, tienen la más amplia cercanía con el pueblo, en las parroquias, en las Catedrales, homilías, donde los mexicanos católicos, se acercan a ellos, para expresarles sus tribulaciones familiares, personales o de comunidad.
Ellos y los párrocos, son el puente entre la realidad política, social y económica por la que atraviesa la nación y los mexicanos, con la Fe, en Dios y el Maestro Jesús.
En los trabajos finales de su plenaria, los Obispos, reiteramos, alzaron la voz, fuerte, sin ambages, mensaje con destinatarios cuyo retrato hablado, el pueblo católico o no, los conoce, los ubica y los valora o rechaza, en sus políticas públicas.
Sinceros, en su mensaje inicial al pueblo de Dios en México: “queremos que sepan que caminamos con ustedes, que somos el pueblo que, como pastores, somos también ovejas del rebaño del único Pastor, Jesucristo”.
“Reconocemos con humildad, que, en algunas ocasiones, no los hemos acompañado como es nuestro deber, por lo que pedimos perdón a Dios y ustedes”.
El posicionamiento de la CEM, su pleno de Obispos, es fuerte, puntual y oportuno. “Realidades que no podemos callar en el contexto mexicano actual”, pondera la CEM, que preside el Obispo de Cuernavaca, Morelos, Ramón Castro Castro y el Obispo Auxiliar de México, Héctor M. Pérez Villarreal, funge como Secretario General.
“Como pastores, tenemos el deber de hablar con claridad sobre la realidad de nuestro país. No lo hacemos desde una posición política ni partidista, sino desde la responsabilidad que se nos ha confiado como servidores del Evangelio”.
“No podemos ser indiferentes ante el sufrimiento de nuestro Pueblo. No podemos permanecer neutrales, cuando está en juego la dignidad de las personas. Nuestra misión de anunciar el Evangelio, nos exige anunciar la verdad con amor”.
Luego de esta reflexión, los Obispos católicos en un México donde la mayoría de población es de esta religión, señalan que, en estos tiempos, observan con preocupación, cómo algunos discursos públicos, construyen una narrativa que no corresponde a la experiencia cotidiana de millones de mexicanos.
Luego, perfilan contexto político, social y económico del país, alusión indirecta al gobierno federal, al partido en el poder o a su clase política, sin mencionar personas o encargos:
“Nos dicen que la violencia ha disminuido, pero muchas familias que han perdido seres queridos o poblaciones enteras que viven con miedo constante, experimentan otra realidad”.
“Nos dicen que se combate la corrupción, pero ante casos graves y escandalosos, no se percibe la voluntad de esclarecerlos, por que prevalece la impunidad”.
“Nos dicen que la economía va bien, pero muchas familias que no pueden llenar su canasta básica y muchos jóvenes que no encuentran oportunidades de trabajo, nos hacen ver que esto no es verdad”.
“Nos dicen que se respetan las libertades, pero quienes expresan opiniones críticas, son descalificados y señalados desde las más altas tribunas del poder”.
“Nos dicen que somos el país más democrático del mundo, pero la realidad es que hemos visto cómo han comprometido los organismos y las instituciones que garantizaban la auténtica participación ciudadana para concentrar el poder arbitrariamente”.
“Vivimos tiempos difíciles, la violencia se ha vuelto cotidiana. Ese cáncer del crimen organizado que padecemos desde hace años, ha extendido sus tentáculos a muchos rincones del país; ninguno de los dirigentes que gobierna este país, ha logrado erradicar este mal”.
Imperdonable para los Obispos -si parafraseamos al Almirante, Raymundo Pedro Morales Ángeles-, no aludir violencia y delincuencia, cuando posicionan:
“En muchas regiones, nuestra nación, sigue bajo el dominio de los violentos. No debemos tener miedo de hablar de lo que todos sabemos, pero algunos prefieren callar. Continúan los asesinatos y las desapariciones; sigue derramándose sangre inocente en nuestras calles, pueblos y ciudades; familias enteres, son desplazadas por el terror de la delincuencia organizada”.
“Vivimos la inseguridad cotidiana al transitar por los caminos y autopistas; las extorsiones se han vuelto sistemáticas para pequeños y medianos empresarios, para agricultores y transportistas, incluso para las familias humildes, obligados todos a pagar cuotas a los criminales bajo amenazas de muerte. El Estado, que en muchos lugares ha cedido el control territorial a grupos delictivos, no logra recuperarlos”.
“Sacerdotes, religiosas, agentes de pastoral, incluso algunos políticos que buscan cambiar esta situación, han sido amenazados y asesinados ante la impotencia ciudadana. Hemos tenido que llorar la muerte de varios hermanos presbíteros que dieron su vida sirviendo a sus comunidades. Sentimos el dolor por todos aquellos que, buscando el bien, han sido sacrificados”.
“Nuestros jóvenes están siendo secuestrados y llevados a los campos de corrupción o exterminio, convirtiéndose en uno de los más grandes dramas de nuestra sociedad. Todo esto, nos habla de la degradación social a la que hemos llegado y que exige una conversión profunda de quienes han optado por el mal. Hacemos un enérgico llamado a una conversión personal y social para alcanzar una verdadera transformación”.
No eluden un tema que confronta diferencias, la administración de Claudia Sheinbaum Pardo, con el que preside Donald Trump: la migración. Y la migración forzada, continúa, lamentan los Obispos mexicanos. Miles de mexicanos, admiten, se obligan a abandonar sus tierras, no solo por buscar mejores oportunidades, sino también para huir de la violencia.
“Y los que migran, se encuentran con nuevas formas de violencia en el camino. Por nuestro territorio cruzan miles de hermanos Centroamericanos y de otros continentes, víctimas de extorsión, secuestro, trata y muerte”.
Y en cada una de estas realidades, reconocen los Obispos mexicanos, la Iglesia está presente con casas del migrante, albergues, defensa de derechos y acompañamiento pastoral. “El rostro del migrante, es el rostro de Cristo crucificado hoy”.
“No debemos quedarnos en estadísticas frías que nos dan cuenta de todas estas realidades de inseguridad, de pobreza e injusticia. Son rostros concretos. Son familias destrozadas, son madres que lloran a sus hijos; son comunidades indefensas y empobrecidas. Nosotros como pastores, no podemos permanecer indiferentes”.
“Hermanos migrantes, ustedes que sufren la violencia, las amenazas, el miedo, el desplazamiento forzado, sepan que sus Obispos están con ustedes”, ofrecen.
Tajantes, en su mensaje al pueblo mexicano: “queremos que sepan que nuestra cercanía está siempre con las víctimas, con los pobres, con los que sufren. Que nuestra amistad es sobre todo, con el pueblo sencillo que lucha cada día por sobrevivir con dignidad”.
“No lo hacemos con odio ni con resentimiento. Lo hacemos con la firmeza que brota del amor, porque amamos a este pueblo del que somos parte, porque amamos a esta que es nuestra nación. Y, precisamente por ese amor, no podemos callar ante lo que está mal”.
Toda esa realidad preocupante, admiten los Obispos, comienza en la familia: una sociedad que no protege a la familia, se desprotege a sí misma. Lo que estamos viviendo es una sistemática desestructuración familiar que genera, inevitablemente, una desestructuración social.
“Los datos son alarmantes y no podemos ignorarlos: familias desintegradas, violencia intrafamiliar y en ambientes escolares, adicciones que destruyen la vida de los jóvenes. Detrás de las estadísticas hay rostros de personas concretas sin futuro”.
“Necesitamos elevar la voz profética cuando políticas públicas atentan contra la familia”, definen y acusan: políticas públicas educativas actuales, se implementan sin diálogo genuino con los padres de familia y los demás agentes de la educación”.
En las escuelas, acusan, se añade también una ideología política de confrontación social que no conduce a nada bueno. Y cuando los padres de familia y otros integrantes de la sociedad expresan su preocupación, son descalificados como “conservadores”, “retrógrados” o “enemigos de los derechos. Se les dice que el Estado sabe mejor que ellos, lo que sus hijos necesitan aprender.
El diagnóstico de esa realidad, señalan los Obispos, no debe ser pesimista.
“Ante muchas de las dolorosas realidades que hemos mencionado, los obispos mexicanos no tenemos la solución, pero estamos dispuestos a buscarla en diálogo con todos los que verdaderamente amen a México, más allá del partido político en el que militen, de la ideología que los inspire o del credo religioso que profesen”.
Plenaria de los Obispos en su casa, Lago de Guadalupe, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, con la visión en el Maestro Jesús y Santa María de Guadalupe, hacia un futuro de justicia, paz y reconciliación.
Posicionamiento fuerte, con destinatarios directos; no mencionan nombres ni encargos, pero hacen alusión a clase política del oficialismo, como los que, presuntamente, participaron o participan en el huachicol fiscal, cual señalan en medios alternos de información y comunicación, ¡Vox Populi, pues!
Violentos territorios donde gobiernan Rubén Rocha Moya, Américo Villarreal Anaya, Norma Rocío Nahle García, Alfredo Ramírez Bedolla…
Crímenes como el de Carlos Manzo, Bernardo Bravo, Hipólito Mora; veladas amenazas a medios de comunicación, trabajadores de este noble y sagrado oficio del periodismo.
Alusiones de los Obispos a empresarios, expresidentes, mayoría artificial en el Congreso de la Unión, extinción de órganos autónomos, montaje judicial, gobernadores, violencia delincuencia…
En tiempo y forma, ¡Fuerte, la voz de los Obispos!
Cuando violenta guerrilla, diría ex secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda, permea en la geografía del país y conmociona al mundo, por crímenes como el de Carlos Manzo, en Michoacán.
Cuando tardíamente, el gabinete de seguridad, se traslada a Uruapan.
EN EL CHACALEO
Grupo parlamentario del PAN en Cámara de Diputados, a través de su integrante, Federico Döring Casar, presentó iniciativa con proyecto de decreto, que reforma artículo 7, 38 y 41 de nuestra Ley de leyes, en materia de protección a periodistas y libertad de prensa… Ante el pleno de San Lázaro, refirió que ong, Artículo 19, reporta informe en el cual, señala que, ¡cada cuatro días!, hay un nuevo proceso judicial o administrativo que se abre en promedio, contra algún compañero de este noble y sagrado oficio, como también algún medio de comunicación, como una medida de acoso y de censura a su labor… Los operadores del acoso judicial, expone el panista, en su mayoría, son personas con poder público, que aplica censura del bienestar…
Contexto en el que plantea reforma al artículo 7º de nuestra Ley de leyes, para crear la figura del ombudsman que defienda periodistas y libertad de prensa; en el artículo 38, plantea que los funcionarios públicos que violenten a periodistas y saboteen derecho a la información, tendrán como pena, la suspensión de sus derechos políticos; propone que artículo 41, mandate que el trabajo periodístico, los medios de información, bajo la tutela del derecho a la información, no serán sujetos de infracciones por calumnia electoral…
Kenia López Rabadán, presidenta en mesa directiva, turnó el proyecto a comisión de Puntos Constitucionales que preside ¡Leonel Godoy Rangel!, para dictamen y a comisión de Radio y Televisión, para su opinión… Miseria política, de algunos legisladores del Verde y Morena, quienes, por temor a que los retiren de la curul y llamen al suplente o la suplente; por miedo a que los amontonen en los escombros legislativos, ahora, muerden la mano del que los empujó al encargo en San Lázaro o en la colegisladora… ¡Infelices!…
¡Otra vez!, en el Senado, alistan corregir proyectos al bote pronto que les turnan desde San Lázaro… Sin tanta parafernalia, Adán Augusto López Hernández, corrige una vez más la tarea que le envía su homólogo y correligionario desde la sede en avenida Congreso de la Unión, número 66… ¡Cuidado!… Nos leemos próximo miércoles… ¡Disfruten el “puente”, por el aniversario de la Revolución Mexicana!… Nuestro Correo: juanlopez23@hotmail.com… juanlopezmiguel59@gmail.com… YouTube: juanlopezmiguel59… X: @JuanLopezMiguel… Instagram: juan3poderes…